Cuando alguien te pregunta cuántos carteles tenés, la respuesta honesta suele ser "unos cuantos". Y cuando la pregunta es dónde está el chapa grande, alguien se acuerda de que se lo llevaron a una propiedad de Villa Urquiza, pero no de cuál. El que estaba dañado quedó en el taller hace meses y nadie sabe si volvió.
Los carteles son una inversión real: cuestan plata, se rompen, se pierden y se duplican porque nadie encuentra el que ya existía. Y el que va a colocarlos no trabaja en tu oficina, así que la orden se la das por teléfono y después no queda registro de si la hizo.
Ahora en Mapaprop administrás el stock físico de tus carteles de vía pública desde tu cuenta.
Tres datos por cartel, independientes entre sí
Esta es la idea central del módulo, y entenderla hace que todo lo demás se explique solo. De cada cartel el sistema guarda tres cosas que no dependen una de la otra:
- Dónde está — depósito, sucursal, propiedad o taller.
- Cómo está — bien, dañado, en reparación o descartado.
- De quién es — qué sucursal es la dueña.
Un cartel puede estar dañado, puesto en una propiedad y pertenecer a la sucursal Norte, las tres cosas a la vez. Por eso se guardan por separado: mover un cartel no cambia de quién es, y para transferir la propiedad hay una acción aparte y explícita.
El historial completo, sin que nadie lo anote
Cada movimiento queda registrado con su fecha y quién lo hizo. Podés ver la vida entera de un cartel: cuándo salió del depósito, en qué propiedades estuvo, cuándo pasó por el taller y dónde está ahora. No hay que acordarse de nada ni mantener una planilla en paralelo.
Órdenes de trabajo: colocación, retiro y mudanza
Agendás el trabajo físico con fecha y hora. Son tres tipos, y cada uno resuelve un caso distinto: colocación lleva un cartel del depósito o la sucursal a una propiedad, retiro lo trae de vuelta, y mudanza lo pasa de una propiedad a otra sin volver al depósito.
La mudanza importa más de lo que parece: agendada como una colocación común, el colocador llega al destino y el cartel no está ahí, porque sigue en la propiedad anterior. Por eso la orden de mudanza le muestra de dónde tiene que retirarlo.
El colocador trabaja desde el teléfono, sin cuenta
Cargás a tus colocadores —de tu equipo o terceros— y les mandás la orden por email. Abren un enlace y ven el trabajo completo: qué cartel, en qué dirección, qué día y a qué hora, con la foto del cartel y las notas que le hayas dejado.
No necesitan tener cuenta en Mapaprop. El que coloca carteles no es un usuario de tu sistema y no tiene por qué serlo: abre el link desde el teléfono, en la calle, y ve lo que necesita.
Tipos de cartel, para no cargar lo mismo dos veces
Antes del primer cartel definís tus tipos: "Chapa 1×2 con logo", "Banner de lona chico", "Cartel de obra". Es la marca y el modelo; después cada cartel físico tiene su propio código, que sería la patente. Se define una vez y sirve para todos los carteles iguales.
Desde la propiedad, en un clic
Desde la ficha de cualquier propiedad ves si tiene un cartel puesto y accedés a su historial. Y si querés agendar una colocación, la armás desde ahí mismo, sin buscar la propiedad de nuevo.
Lo que cambia en el día a día
Deja de haber carteles fantasma. Sabés cuántos tenés y cuáles están disponibles antes de mandar a fabricar otro. Cuando un cliente pregunta si ya pusieron el cartel, mirás en vez de averiguar.
Carteles está disponible desde el plan Mapaprop Pro+. Con cualquier plan podés entrar al módulo y ver el inventario; crear carteles, agendar trabajos y cargar colocadores requiere Pro+.
Podés leer el paso a paso completo en el manual:
El equipo de Mapaprop y Ricardo Asensio